Dietas,  Nutrición y Salud

Dietas para bajar de peso rápido, ¿solución o pesadilla?

Todas hemos vivido ese momento, cercano al pánico, en el que sentimos una necesidad imperiosa de perder YA esos kilos que nos sobran, ya sea porque el verano está a la vuelta de la esquina o porque la boda de un conocido se acerca o porque nos probamos la ropa del año pasado y no nos entra. Evidentemente, como lo hemos dejado para el último momento, ahora buscamos una solución que sea rápida, efectiva y fácil y que no requiera mucho esfuerzo o sacrificio por nuestra parte. Las dietas para bajar de peso rápido nos prometen exactamente eso y, a priori, parecen la solución ideal, pero ¿realmente es así?

En este artículo vamos a adentrarnos en el mundo de las dietas para perder peso rápidamente, veremos qué son y cómo funcionan, los problemas que conllevan, cómo se clasifican y varios ejemplos de este tipo de dietas.

¿Qué son y cómo funcionan las dietas para bajar de peso rápido?

En primer lugar, es importante saber qué se considera una pérdida rápida de peso. Según los expertos, lo aconsejable es perder de 2 a 3 kilos al mes (entre 0’5 y 1 kg por semana). Esta es la manera más efectiva (evitamos así el temido efecto rebote) y saludable de perder esos kilos que nos sobran. Por tanto, las dietas para bajar de peso rápido son todas aquellas que te permiten o, por lo menos, te prometen perder 5 o más kilos en un mes. Muchas de estas dietas reciben también el nombre de “dietas milagro”. Todas ellas tienen una cosa en común: ingerir muchas menos calorías de las que tu cuerpo necesita para que así se vea obligado a recurrir a las reservas de grasa y, por consiguiente, conseguir la pérdida de peso.

Generalmente, las dietas para perder peso rápidamente suelen ser muy restrictivas y muy bajas en calorías. Nuestro cuerpo, ante esta restricción energética, debe buscar una fuente alternativa de energía. Esta fuente alternativa la encuentra destrozando proteínas corporales y, como consecuencia de ello, se pierde masa muscular. Pierdes músculo, no grasa. Seguramente estás pensando, “eso es bueno, ¿verdad?”. Pues, no, no lo es. El tejido muscular es muy rico en agua y cuando empiezas este tipo de dietas sueles eliminar una gran cantidad de líquido. Además, los músculos nos ayudan a quemar calorías incluso cuando estamos en reposo.

Es muy fácil confundir esa pérdida de músculo con una pérdida de peso y pensar que cualquiera de estas dietas para bajar de peso rápido es efectiva y, por tanto, la solución a tus problemas de sobrepeso. Es posible que durante las primeras semanas veas unos resultados espectaculares. Pero… no es oro todo lo que reluce y estas dietas vienen acompañadas de una serie de problemas.

Dietas muy restrictivas para perder peso (Foto de Mike Kenneally)

Principales problemas de las dietas para bajar de peso rápido

  • No son sostenibles en el tiempo. La mayoría no se pueden alargar más allá de los 15-18 días. Esta es una de las principales razones del problema que viene a continuación.
  • Favorecen el efecto “rebote” o “yo-yo”. Una vez hayas acabado la dieta y empieces a comer con normalidad, los kilos que has perdido volverán a ti, uno detrás del otro. Peor aún, este peso que recuperas se debe principalmente a la formación de tejido graso. ¡Qué horror, con lo bien que íbamos!
  • Al ser tan restrictivas, conducen a una deficiencia de vitaminas, minerales y proteínas.
  • Causan alteraciones en el metabolismo.
  • Pueden producir efectos psicológicos negativos.
  • Pueden desencadenar trastornos del comportamiento alimenticio en personas que tienen cierta predisposición a ello.
  • La pérdida de masa muscular mina nuestro metabolismo basal. Nuestro cuerpo en estado de reposo consume menos calorías de las que consumía antes de perder masa muscular.

Para las valientes que seguís interesadas en las dietas para bajar de peso rápido, pese a los problemas que acarrean, vamos a ver a continuación algunas dietas concretas, clasificadas en cinco grandes grupos.

Clasificación de las dietas para bajar de peso rápido

Cualquier dieta para perder peso rápidamente puede formar parte de alguno de los siguientes grupos: dietas hipocalóricas desequilibradas, dietas disociativas, dietas excluyentes, ayunos o semiayunos y monodietas. En cada uno de los apartados hablaremos de algunas de ellas, pero ten en cuenta que hay cientos de dietas y que no vamos a nombrarlas todas.

Dietas Hipocalóricas Desequilibradas

Estas dietas se basan en una restricción drástica de calorías, suelen ser bastante monótonas y tienen una deficiencia importante de nutrientes. Nuestro metabolismo acaba adaptándose a esta restricción calórica disminuyendo el gasto energético. Provocan un rápido efecto rebote haciendo que aumente tu tejido graso a expensas de la musculatura.

Algunos ejemplos de este tipo de dieta: Dieta de la Clínica Mayo, Dieta Gourmet, Dieta Cero, Dieta “Toma la Mitad”.

Dieta de la Clínica Mayo (nada que ver con la clínica del mismo nombre)

Aporte calórico: unas 1.200 calorías diarias.

El alimento principal de esta dieta son los huevos (puedes comer entre 4 y 6 al día). Otros alimentos permitidos: pescados, aves, carnes, verduras, frutas, frutos secos y productos integrales. Todos ellos cocinados siempre sin grasas.

Las únicas bebidas que se permiten, a parte del agua, son el té y el café.

Los productos lácteos quedan excluidos.

El contenido proteico de esta dieta es superior al doble de lo recomendado.

Huevos, ingrediente principal de la dieta Mayo (Foto de Jessica To’oto’o)

Dieta Gourmet

Aporte calórico: entre 1.400 – 1.600 calorías diarias.

Esta dieta está inspirada en la dieta mediterránea y en la alta gastronomía.

No hay restricción de ningún tipo de alimento. Consiste en platos muy sibaritas y muy calóricos, de los que debes consumir raciones muy pequeñas.  Se trata de una dieta poco económica y con unos menús redactados en un lenguaje demasiado técnico (propio de la alta cocina). Además, esta dieta puede perder toda su eficacia cuando no está controlada por profesionales.

Dieta Cero

Esta dieta consiste básicamente en ingerir líquidos y raciones muy controladas de fruta y bebidas vegetales. Prácticamente estás haciendo un ayuno durante 10 días, por lo que conseguirás una considerable pérdida de peso y volumen. Pero, ya sabes, cuando empieces a comer con normalidad y abandones esta etapa de ayuno, volverás a recuperar el peso que has perdido.

De esta dieta derivan la dieta cero carbohidratos y la dieta cero grasas.

Dieta “Toma la Mitad”

Tal y como su nombre indica, esta dieta consiste en ingerir la mitad de los alimentos que habitualmente comes. ¿Qué pasa si estás siguiendo una dieta que es saludable y equilibrada? Que pasarás a tomar solo la mitad de los nutrientes que necesitas. Esta dieta no garantiza la pérdida de peso ya que esto depende siempre de tu dieta inicial. Además, la dieta en sí es muy imprecisa en cuanto a las cantidades y a los alimentos que se deben o no ingerir.

Dietas Disociativas

Estas dietas se basan en la teoría de que los alimentos no son los culpables del aumento de peso, sino el hecho de consumirlos según determinadas combinaciones (disociación de alimentos). Las dietas disociativas suelen aconsejar que en una misma comida no se mezclen carbohidratos y proteínas, alegando que nos hacen aumentar de peso y que nuestro cuerpo no es capaz de digerir al mismo tiempo los hidratos de carbono y las proteínas. Esto es debido a que los hidratos se digieren en medio alcalino y las proteínas en medio ácido. El problema que esto plantea es que este tipo de consumo es casi imposible debido a que no existen alimentos que solo contengan proteínas o solo hidratos de carbono.

Algunos ejemplos de este tipo de dieta: Dieta Disociada de Hay, Régimen del Dr. Shelton, Dieta de Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta.

Dieta Disociada de Hay

Esta dieta se inició entre los años 1900 y 1920. Prohíbe el consumo de leche, frutas, casi todas las verduras,  pan, pasta, cereales, arroz, féculas, legumbres, azucares y dulces. Solo permite comer carnes, pescados, huevos, embutidos, algunos quesos, café, grasas, aceites, vísceras, mariscos y, en ocasiones, alcohol.

Es una dieta altamente desmotivante ya que solo puedes consumir un solo alimento durante todo el día, eso sí, en cantidades elevadas.

Régimen del Dr. Shelton

El Dr. Shelton defendía la existencia de combinaciones de alimentos que provocaban digestiones excelentes, buenas, regulares y malas. Partiendo de esta premisa estableció asociaciones compatibles y prohibidas.

La base de la dieta, prácticamente vegetariana, es no mezclar alimentos de contenido ácido con alimentos de alto contenido proteico.

Esta dieta no debe realizarse más de 14 días seguidos.

Dieta de Hollywood

Esta dieta es muy estricta y solo permite ingerir un máximo de 600 Kcal al día. Consiste en tomar una gran ración de proteínas (carne, huevos, pescado, pavo, pollo), café y pequeñas raciones de fruta y verdura.

Se prohíbe el consumo de alcohol, pan, refrescos con gas y hay que beber un mínimo de 1-1’5 litros de agua.

Esta dieta se limita a un máximo de 18 días.

Dieta Hollywood, pequeñas raciones de fruta (Foto de Micheile Henderson)

Dieta de Montignac

Esta dieta considera más importante el índice glucémico de los alimentos que ingieres que su contenido calórico. Básicamente esto significa que los alimentos se deben escoger por su contenido en glúcidos (azúcares), ya que un exceso de estos impide que el páncreas los procese y provoca, por tanto, un aumento de peso.

Esta dieta clasifica los alimentos en 2 grandes grupos: alimentos “buenos” y alimentos “malos”.

Los alimentos “buenos” son aquellos que provocan una liberación pobre de glucosa en sangre. Por ejemplo, el pan integral, las verduras, la fruta fresca, la soja, los cacahuetes, las legumbres, los lácteos y los cereales integrales.

Los alimentos “malos” son los que provocan un fuerte aumento de glucosa. Por ejemplo, los dulces, la bollería, el pan blanco, las harinas y cereales refinados, las patatas, la miel, el maíz y la maltosa.

No hace falta decirte que, por supuesto, los alimentos “malos” quedan totalmente prohibidos.

Antidieta

Esta dieta insiste en que una buena combinación de alimentos favorece una buena digestión y la capacidad de eliminar toxinas y el exceso de peso. Además, no se debe combinar en una misma comida los hidratos de carbono con las proteínas.

Otro punto importante de esta dieta es el horario. Por ejemplo, de 5 de la mañana a 1 estamos en la fase de depuración (eliminación de toxinas) y solo debemos comer fruta. De 1 a 7 de la tarde estamos en la fase de digestión y lo ideal es comer ensaladas, sopas, verduras y hortalizas. De 7 de la tarde a 5 de la mañana entramos en la fase de recuperación corporal y es el momento de tomar proteínas e hidratos de carbono.

Dietas Excluyentes

Estas dietas para bajar de peso rápidamente se caracterizan por eliminar de nuestra dieta algún nutriente y suelen ser dietas muy desequilibradas. Podemos encontrar dietas ricas en hidratos de carbono y sin lípidos ni proteínas (dieta del Dr. Prittikin y dieta del Dr. Haas), dietas ricas en proteínas y sin hidratos de carbono (Dieta de Scarsdale, Dieta de la Proteína Líquida, Dieta de los Astronautas) y dietas especialmente ricas en grasas (Dieta de Atkins, Dieta de Lutz). Vamos a verlas más detalladamente.

Dietas Ricas en Hidratos de Carbono

Dieta del Dr. Prittikin

Esta dieta es rica en hidratos de carbono y se compone esencialmente de cereales integrales, frutas y verduras. Es extremadamente pobre en grasas y proteínas. Otra dieta muy similar a esta es la dieta del Dr. Haas donde un 80% de la energía la obtendrás de los hidratos de carbono (cereales, legumbres, hortalizas y frutas).

Dietas Ricas en Proteínas

Esta clase de dietas producen una sobrecarga renal y hepática importante.

Dieta de Scarsdale

Esta dieta fue creada por el Dr. Herman Tarnower y consta de dos fases. La primera fase (fase estricta) tiene una duración de 14 días y un consumo diario de calorías que oscila entre las 850 y 1.000 calorías diarias. La fase dos es una fase de mantenimiento con un abanico más amplio de alimentos y un aumento del consumo diario de calorías (unas 1.000 y 1.400). Los alimentos permitidos en la dieta Scarsdale son la carne magra, los lácteos desnatados, los huevos, los vegetales de hoja verde, el apio, el brócoli, la zanahoria, el atún en lata y los refrescos light. Si se sigue la dieta a raja tabla se puede llegar a perder medio kilo diario.

Esta dieta se limita a un máximo de 14 días.

Dieta Scarsdale permite comer vegetales de hoja verde (Foto Char Beck)

Dieta de la Proteína Líquida

Se trata de una dieta hiperproteica que puede resultar muy nociva para la salud ya que consumes exclusivamente proteína obtenida de la piel de vaca que posteriormente ha sido tratada con un ácido para transformarla en líquida.

Dieta de los Astronautas

Esta dieta aporta menos de 500 calorías diarias y, por esa razón, se considera una dieta muy peligrosa para la salud. En esta dieta los carbohidratos están totalmente prohibidos.

Esta dieta debe tener una duración máxima de 13 días.

Dietas Ricas en Grasas

Estas dietas son dietas cetogénicas, ricas en grasas y muy bajas en hidratos de carbono,  que pueden provocar graves alteraciones metabólicas. Este tipo de dietas obliga al cuerpo a quemar grasas en lugar de carbohidratos.

Algunos ejemplos de este tipo de dietas: la dieta de Atkins y la dieta de Lutz.

Dieta de Atkins

Esta dieta es muy popular en todo el mundo y permite comer grandes cantidades de proteínas y una cantidad mínima de carbohidratos. El 90% de lo que consumes son proteínas, que provienen de carnes rojas, embutidos, quesos, huevos, mantequilla, aceites, y el 10% restante son hidratos de carbono provenientes de frutas y verduras.

En esta dieta se prohíben las pastas, harinas, arroz, pan y bollería, las legumbres, el azúcar y la leche.

Según Atkins, la insulina es la hormona responsable del aumento de peso y la ingestión de azúcar e hidratos de carbono estimulan esta hormona. La grasa, por el contrario, estimula la secreción de acetona, suprimiendo así la sensación de hambre.

Dieta de Lutz

Esta dieta también limita el consumo de carbohidratos aunque no es tan intransigente como la dieta de Atkins. Según Lutz, el ser humano a lo largo de la historia se ha comportado como un carnívoro, por lo que sus enzimas digestivas no han evolucionado y no han podido readaptarse a otra alimentación.

Ayunos o semiayunos

En este grupo se incluyen un tipo de dietas que generalmente aportan menos de 500 Kcal diarias y que se conocen también como “dietas de choque”. Con estas dietas el efecto rebote está prácticamente garantizado, así como la pérdida de masa muscular y un déficit alimentario considerable. Si bien es cierto que el ayuno total conduce a la pérdida de peso a corto plazo, este se recupera rápidamente en cuanto empiezas a comer. Además, la práctica del ayuno puede causar desequilibrios metabólicos que pueden resultar peligrosos. Otro problema de este tipo de “dietas” es que pasas hambre, tienes la energía por los suelos y un humor de perros.

Algunos ejemplos de dietas que podemos considerar ayunos o semiayunos: dieta del sirope de savia de arce, dieta de la sopa y la dieta de la luna.

Dieta del Sirope de Savia de Arce

Consiste en alimentarse durante un periodo de 10 a 15 días con un preparado de sirope de savia diluido en agua al que se le añade jugo de limón y cayena.

Dieta de la Sopa

Consiste en ingerir únicamente sopas durante una semana y volver a repetir el mismo proceso cuando hayan pasado 15 días.

Dieta de la Luna

Se basa en la teoría de que las diferentes fases lunares además de afectar a los mares y océanos también afectan al “ritmo corporal interno”. La dieta consiste en practicar un ayuno total durante uno o dos días completos que debe coincidir exactamente con el cambio de fase lunar. Durante ese ayuno solo puedes ingerir líquidos sin azúcar.

Ingerir líquidos durante ayunos y semiayunos (Foto de Monika Grabkowska)

Monodietas

Vamos a poner el punto final a este artículo sobre las dietas para bajar de peso rápido, hablando de las monodietas. Se trata de dietas en las que solo comes un tipo de alimento, normalmente una fruta o una verdura. Generalmente son dietas que aportan menos de 500 Kcal diarias y que pueden considerarse prácticamente semiayunos.

Las monodietas, además de ser poco saludables por carecer de los nutrientes esenciales, suelen resultar muy monótonas. La pérdida de peso que experimentas se debe principalmente a las pocas calorías diarias que ingieres. Los quilos que pierdas mientras haces una monodieta los recuperarás rápidamente cuanto empieces a comer con normalidad.

Algunos ejemplos de monodietas: la dieta del limón, de la piña, de la manzana, de la alcachofa, del pomelo, del yogurt.

Si has leído este artículo hasta el final, te damos las gracias por dedicarnos tu valioso tiempo y esperamos que te haya resultado interesante y útil. Como habrás comprobado, las dietas para bajar de peso rápido pueden ser una solución temporal y permitirte perder esos quilos que te sobran. Pero, también pueden convertirse en tu peor pesadilla, ya que después de sacrificarte durante unos días volverás a recuperar el peso perdido, a no ser que hagas una buena dieta de mantenimiento a posteriori. ¿Solución o pesadilla? Tú decides.

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